miércoles, 23 de noviembre de 2011

El Plan de Dios

“Entonces Pedro comenzó a decirles: –Ahora comprendo que para Dios todos somos iguales. Dios ama a todos los que le obedecen, y también a los que tratan bien a los demás y se dedican a hacer lo bueno, sin importar de qué país sean” Hechos 10, 34-35. Nunca nos comparemos con nadie. Somos originales, y nuestra originalidad consiste en que tenemos cualidades diferentes; y aunque hagamos cosas parecidas a otros, seguimos siendo únicos. Tú eres como eres, no vas a ser igual a esa cantante “exitosa”, ni a aquel predicador “famoso”, tampoco como aquella persona que admiras. Podrás alcanzar más o menos, eso lo decides tú; pero no repetirás su historia. Tú eres tú y Dios te ama tal como eres. Tu originalidad la usará Dios con un propósito específico.

Podemos ver en la Biblia que la mayoría de hombres usados por Dios no eran perfectos, pero los utilizó de una manera especial, según sus cualidades y posibilidades; sin descartar sus defectos, sin pedirles ser perfectos. Vemos que Dios actúa a través de hombres y mujeres de carne y hueso: con carácter fuerte (Pedro), con muchas dudas (Tomás), con un pasado difícil (Magdalena), hombres que reconocían sus debilidades (Pablo), hombres que pensaban que no eran dignos de ser usados por Dios (Isaías, Jeremías), hombres que se negaban a su llamado (Jonás), hombres con mucho orgullo pero que llegaron a ser humildes (Moisés) y así una larga lista de personas con luchas, debilidades y situaciones difícil como las nuestras.

Jamás te sientas menos que otros, porque para Dios no hay favoritos. Todos somos sus hijos, su especial tesoro. A tal punto que nos amó tanto que envió a su único Hijo a salvarnos de nuestros pecados. Cada uno tiene las mismas probabilidades de ser usado por Dios de gran manera; pero para ello debemos buscarlo, intentar agradarle descubriendo y siguiendo su voluntad. Dios, aun con tus debilidades y defectos, puede usarte de forma especial para hacer historia.

Dios nos llama y su llamado ha dejado huellas claras en nosotros. Para saber qué quiere de nosotros debemos mirarnos interiormente y tomar conciencia de las cualidades, las capacidades, como las limitaciones y los defectos que tenemos. Dios no nos llama sin darnos las fuerzas y las posibilidades de realizar el llamado. Si sientes un llamado pero no tienes ninguna de las cualidades que para él se exigen sería bueno que discernieras con mayor detenimiento porque es probable que estés llamado a una misión distinta. Pongo un ejemplo bien simple: no creo que Dios te llame a jugador de fútbol sin que tengas las capacidades físicas que se necesitan para ello.

Revisar bien si contamos con las cualidades necesarias para asumir una misión o llevar a cabo una tarea e insistes en ser un jugador de fútbol, un sacerdote, un médico, etc., entonces es probable que estés siendo un terco al que habría que invitar a repensar su vida. Habría que centrarse en dos aspectos fundamentales: qué siento y para qué tengo capacidades. No puedo pensar que estoy llamado para hacer algo si al pensar en las realidades típicas de ese camino mi corazón se sobresalta y se deprime. No puede ser que quieras ser médico, pero nunca perder una noche en una sala de urgencias; ni que quieras ser arquitecto, pero no te gusta dibujar planos.

El profeta Jeremías describe su ser profeta con una imagen muy viva: "Pero la sentía dentro como fuego ardiente encerrado en los huesos: hacía esfuerzos por contenerla y no podía" (Jeremías 20,9). ¿Quién eres? ¿Cuáles son tus capacidades? ¿Cómo estás preparado para la vida? ¿Qué debes aprender? Tienes que revisar tus talentos, tus cualidades, las capacidades que tienes. Es claro que se necesita un buen índice de liderazgo, que se necesita capacidad para hablar, para consolar, para aconsejar, para dirigir, para entrar rápidamente en relación con los demás, una inteligencia emocional alta, una inteligencia racional mediada, capacidad de sacrificio, generosidad, entrega, responsabilidad, como capacidades mínimas para vivir

7 comentarios:

Sayonara dijo...

Muy claro como siempre!

Personalmente si me siento llamada como mujer a adelantar un proceso de conversión personal y a evangelizar.
Siento un gozo muy especial cada vez que puedo reflexionar la palabra y enseñar lo que nos transmite.
De hecho me estoy preparando para ello estoy haciendo un curso biblíco y estoy haciendo misión. A veces siento q como q el tiempo no me alcanza como quisiera, para servir más en mi iglesia y en mi familia, pues aún soy laboralmente activa, proxima en mi edad a pensión y quisiera poder llegar más a la gente q necesita d la palabra.
En mi iglesia me han dicho q tengo cualidades para enseñar la palabra, y manejo bien los recursos audiovisuales para ello, tambien hago parte de la experiencia de PC. Eclesiales con mis vecinos y entre nosotros vamos rompiendo la indiferenia y haciendo cosas concretas de ayuda entre nosotros y hacia afuera.
Pero hay tanto por hacer padre.....en este mundo en q el trabajo nos devora y no nos quiere dejar espacios para lo importante!!, q le pido a Dios me muestre el camino q tiene para mi; y por supuesto fiel oyente de la emisora y sus enseñanzas.
Un abrazo padre y q Dios se siga derramando en sabiduría y humildad en nuestras vidas!

Olguita dijo...

Es una BENDICION muy grande encontrar en sus mensajes, alimento para el alma. Oportunos como siempre y con el "toque" caracteristico que Dios le ha regalado a usted para la predicacion.
Gracias a Dios por permitirle comunicar estos mensajes y Gracias Padre por permitirle a Dios utilizarlo.
Mil Benndiciones.

Luis Fdo Ruiz C. dijo...

Cada día tiene su afán y en ese trajinar nos descubrimos como seres indefensos ante la adversidad sin herramientas y bases solidas en nuestra identidad, por lo que muchas veces cometemos errores a causa de nuestro orgullo y prepotencia. Aun así Dios un su infinito amor nos regala miles de bendiciones nos acepta tal y como somos, por eso el ejemplo para mas claro del amor de Dios son los niños que aunque los lastimes ellos a los 2 segundos te dicen que te aman y te acepta con tus defectos. Por eso cada día hay que vivirlo como si fuera el ultimo pero de la mano de Dios. La mejor forma de agradarle a El es dejando os moldear mediante su palabra!

Juan Carlos Arango Z dijo...

Es muy claro y sierto que en cada ser humano hay cualidades y aptitudes propias y unicas de cada ser. El determinarlas y explotarlas depende de uno. Como dicen a cada quien Dios le tiene guardado su cocita. Hay que dicernir y ser obediente para ser exitoso. La terquedad trae dolor, sufrimiento ya que el terco por naturaleza es desobediente y la desobediencia sonmales buscados. Somos concientes de nuestros alcance mas sin embargo tomamos otro camino el cual no con lleva a nada.

Angie dijo...

Padre usted con cada reflexión nos enseña a seguir y conocer más de jesús.

Gracias porque cada palabra es un fuente aliento para seguir adelante, para saber que somos únicos, que es posible pensar en una nueva sociedad en cristo, una sociedad diferente, con valores y amor al prójimo.
Gracias.

flakamarty dijo...

En verdad hay momentos en que erroneamente creemos que nacimos para artistas cuando en realidad solo llegamos a zapateros, es caótico para el ser humano partir de lo que tiene como ser humano para identificar su misión en este mundo.

Padre, muchas gracias por todo lo que escribe hay momentos en mi vida en los que presiso el comentario me cae a mi y sus reflexiones son de gran ayuda. muchas gracias.Dios lo bendiga hoy y siempre.

HERLUK dijo...

no entiendo como en pleno siglo 21 haya gente que crea tales estupideces y menos de un tipo tan normal y mundano como el padre este