jueves, 11 de noviembre de 2010

Limitados pero no incapacitados

Me encanta “Bartimeo” y el proceso de sanación que se da en su vida, a partir del encuentro con Jesús de Nazareth (Marcos 10,46-52). Él un ciego, mendigo y achantado a la orilla del camino, escucha que viene Jesús y solicita misericordia. La obtiene por la constante disposición de Jesús de ayudar al necesitado. Muchas veces he comentado este relato con ustedes; pero hoy quiero centrarme en algo que me parece fundamental, tanto para la comprensión del relato, como para nuestra propia vida:

Bartimeo es ciego; pero su ceguera no le impide saber que Jesús está pasando por su vida. El tener una “incapacidad” no le incapacita para encontrarse con el Señor y dejar que lo sane. Es ciego pero no sordo. Tiene una limitación, pero también otras virtudes y posibilidades que son los propulsores de su proyecto de vida. Es alguien capaz de superar su limitación. No se queda en ella, sino que busca superarla. Sabe que esa es una buena oportunidad para “realizarse” y no va a dejarla escapar, está decidido y seguro de que nada se lo impedirá, ni sus propias deficiencias. Estoy pensando en aquellas personas que tienen una limitación y han dejado de luchar, de tratar de realizar sus sueños convirtiéndose en auténticas “víctimas” de su propia decisión. Pienso en aquellos que todavía viven atados a experiencias del ayer que los dañaron pero que ya no están y deben ser superadas; o en aquellos que se han dejado enfermar tanto que están convencidos de que no pueden salir adelante y han de resignarse a estar así.

No podemos volver el mendigar la manera de vivir. No hemos nacidos para ser esclavos, ni para estar tirados en el piso mendigando. Somos seres creados para vivir a Imagen y Semejanza de Dios. Creados para ser libres y dueños de nuestro destino. Creados para no dejarnos amilanar por las dificultades que se encuentran. No por ciego hay que ser mendigo. La misericordia que encuentra Bartimeo en Jesús es la de volverlo consciente de que puede hacer camino, que se debe levantar y salir a luchar, que no hay que resignarse a pedir limosna a la vera del camino sino que puede abrir su corazón, recibir el amor de Dios y ser sano mientras hace camino tras del Maestro.

Qué tristeza cuando me encuentro con hermanos que han vuelto su “incapacidad” la mejor de las excusas para no luchar más y hacerse auténticos parásitos de la vida. A veces la religión ayuda a que muchos se escondan tras de sus límites para no superarse; no faltan los predicadores que vuelven dependientes a sus “ovejas” –palabra que no me gusta porque tiene un sentido muy pasivo para el mundo de hoy- y no les invitan a ir más allá de sus límites para encontrarle sentido a sus vidas.

Sin duda éste ir más allá, es ir donde Jesús, que desde siempre, con su amor, nos está retando a dar lo mejor de nosotros. Su misericordia se expresa en un impulso para conquistar lo que deseamos. Sé que para muchos lo mejor es tener un ídolo en torno al cual arrodillarse o al que entregarle todo lo que se gana, esperando que él resuelva todo; pero esa no es la experiencia de Dios que Jesús nos ha revelado, la que nos invita a valernos por nosotros mismos, a preguntarnos, a buscar respuestas y, sobre todo, a no dejar que los límites de nuestra condición nos cercenen oportunidades.

Estoy seguro de que el primer paso es reconocer que se tiene una limitación; pero, al mismo tiempo, poder captar que esa limitación no tiene por qué quitarnos el sentido de la vida y obligarnos a ser “seres de segunda” que nada pueden hacer. Todos tenemos que trascender los límites de nuestras propias incapacidades y abrirnos a la oportunidad que nos da la vida. Es fácil creerse derrotado y recoger las banderas porque todo está perdido. Pero eso no es lo que quiere Dios de nosotros, ni lo que nos conviene hacer. Nosotros estamos invitados a ser luchadores, guerreros, que no se dejan amilanar por sus propias incapacidades.

Estoy seguro de que la sanación de Bartimeo arranca en el mismo instante que es capaz de percibir que Jesús va pasando cerca. En el momento en el que decide pedir ayuda, no quedarse para siempre mendigando. Entonces comienza su proceso de sanación. El hombre se sana cuando decide hacerlo, cuando todas sus fuerzas están en función de ese objetivo. No es una cuestión mágica sino una experiencia existencial de toma de conciencia de quién se es y de todo lo que se puede hacer.

P. Alberto Linero Gómez, Eudista
www.elmanestavivo.com
www.yoestoycontigo.com

8 comentarios:

Jessica dijo...

Amén padre, asi es mucho sacamos excusas y sacamos pretexto no no puedo estoy enfermo, o lo peor para que sirvo para que Dios me envio para sufrir, y es una ceguera que nos deja ver al otro lado la bendicion de Dios y muchos que viven normal se siente como enfermos todo le duele no van a la misa porque estan cansado le duele la espalda siempre un pretexto a Dios hay que amarlo sobre todo el es nuestro creador Amen padre qu erico escucharlo, le pido oración estoy enferma, pero todo lo podemos en cristo. :)

carolina dijo...

PADRE LINERO, DE VERDAD QUE SUS PALABRAS Y MENSAJES SON
TAN ESPECIALES Y LLENOS DEL AMOR DE DIOS, QUE ALEGRAN Y ALIMENTAN EL ALMA Y EL ESPIRITU... GRACIAS PADRE QUE DIOS LO BENDIGA SIEMPRE

carolina giraldo dijo...

Gracias Senor por todo tu respaldo!!
Tu nos das el camino y algunas veces elegimos las trochas, no sueltes mi mano Senor, quiero y necesito seguir tus caminos, necesito llenar mi alma y mi corazon de ti !!

carolina giraldo dijo...

Buen dia padre Linero !! Gracias x las palabras de aliento q nos da a todos los q las necesitamos, cada vez q habla parece q me hablara directamente a mi, Gracias por sus palabras !!

MIGUEL ANGEL dijo...

HE VISTO COMO FLUIA LA FRESCURA DEL ESPIRITU EN LA RETRNSMISION DE LA EUCARISTIA DE HOY DESDE ESPAÑA.
INTUYO QUE ES USTED UN SACERDOTE MUY SIMPATIZANTE DEL MOVIMIENTO DE RENOVACION CARISMATICA, POR LO KE ME AGRADA.
OJALA CONVIERTIERAMOS LAS CELEBRACIONES DOMINICALES EN PLEGARIAS TAN ENTUSIASTAS QUE NOS HICIERA CREER QUE HAY UNA CONVERSACION VIVA CON DIOS Y NO COMO UN CUMPLIMIENTO RUTINARIO CON LA LITURGIA.
DIOS LE SIGA INSPIRANDO PARA INSTAURAR SU REINO AQUI ENTRE NOSOTROS CON SU HUMILDE APORTE.
RECE POR MI AMISTAD CON DIOS.

Ligia dijo...

Gracias al Dios de la vida por Usted,Padre Alberto,su sabiduria es grandiosa para todos los que andamos ciegos,sordos y discapacitados,ya que aunque contamos con todos nuestros sentidos y movilidad,nos negamos a entender que podemos cuando nos disponemos a hacer VIVA la palabra en cada uno de nosotros,no en vano se contempla en la palabra 2el que tenga ojos para ver que vea y el que tenga oidos para oir que oiga.Pido a nuestro Padre celestial que esa sabiduria siga creciendo para Usted y nosotros y podamos desde el lugar en que nos encontremos y la actividad que realicemos contribuir con nuestros hermanos haciendo con nuestro ejemplo la palabra VIVA!! Amen!!! Sea ésta la oportunidad de recordar hace muchos años cuando le conoci Bendecir a Dios y darle muchas gracias porque sus programas y orédicas han sido de crecimiento para muchas prsonas,como alguien lo manifestó no elegimod el verdadero camino sino los senderos eqívocos. Padre hasta otra oportunidad Amen !!!!

Bertica BE de Guzmàn dijo...

Hola padre, mil bendiciones para su vida ,familia y equipo MD.

Padre serà que nos estamos olvidando de realizar el noble ejercicio del amor,la comprensiòn ,la tolerancia y la difìcil paciencia?.

Estando de acuerdo con sus apreciaciones,reflexiones y consejos, digo que en esta sociedad como usted la muestra y define, hace falta demostrar mucho màs ese hermoso milagro de la fe.

Lo llamo asì,porque cuando la fe nos sale por la piel y no por el fanatìsmo, es un milagro perfecto.

Observo con tristeza y preocupaciòn que el fenòmeno de la falta de ejercicio de lo plantedo al principio, ha hecho que muchos tengan a Dios papà como un agente de divisiòn , distanciador, segregador y hasta màs.

Dios es tan hermoso, tan delicado en su palabra y sobre todo claro y puntual, cuando nos dà el gran mandamiento del amor, en todas sus expresiones.

Hasta en grupos creyentes veo tales cosas y la excusa ideal es, lo normal es que suceda en todo grupo humano,serà que nos estamos conformando con esto? o a caso estamos acomodando lo cotidiano de las relaciones humanas corrientes, con las relaciones humanas de estricta fè y testimonio.

Padre, tenemos que trabajar duro en lo que nos define como hombres y mujeres de fe,lo que nos caracteriza,rotula e identifica como autènticos testigos de Cristo.

Finalmente me quedo con sus reflexiones, me hacen investigar, crecer y entender lo hermosa que es nuestra fe catòlica y sobre todo apropiarme de esas experiencias que permiten de mil maneras,recordarnos que la vida sin fe es como imaginarnos un dia sin sol.

Lo quiero mucho,mi familia tambièn y que rico poder interactuar con usted y el equipo MD. Bendiciones, porque en el 2011 Minuto de Dios me gusta!.

candelaria dijo...

padre sus comentarios son tn bellos y llenos de mor a Dios. nos reconfortan en los momentos en que nesecitamos escuchar cosa que nos llenen el alma....gracias padre