domingo, 9 de octubre de 2011

MIS AMIGOS LOS ENEMIGOS

Nos enseñaron a odiar a nuestros enemigos; pero Jesús nos invita a amarlos. A veces, meditando esta enseñanza de El Maestro, me pregunto cómo lograr amarlos, y la única manera es encontrar el bien que me hacen. ¿Me hacen algún bien mis enemigos? Sí. Creo que sí.

Cuando alguien es tu enemigo está atento a encontrar tus errores, tus fallos, es un buscador de tus defectos para decirlos y seguro que no de la mejor manera. Pero los dice y así te enfrenta a tu propia verdad, te ayuda a ver y te da templanza.

Ese es un gran bien que te hace. Pues la mejor manera de crecer, de madurar, es asumirse con total claridad y verdad. Quien nos ataca, también provoca reflexiones, análisis, nuevos trabajos existenciales, es decir, nos da la oportunidad de elaborar caminos de crecimiento. ¿Cómo no amar a quien nos hace crecer? Se trata de mirarlo de otra forma, de aprender a pensarlos de una manera distinta. Esto implica que seamos amplios y libres al acercarnos a su realidad.

Esto no supone que, ante los ataques, no podamos defendernos digna y asertivamente. Ni tampoco que seamos estoicos en asumir dolores que podemos evitar; mucho menos pretender que otros comprendan lo que, en definitiva, no les interesa comprender. De lo que se trata es de evaluar si la mirada del ‘enemigo’ es correcta, cierta, y está mostrando algo en lo que debo trabajar.

Para ello habría que desapegarnos de cualquier orgullo malsano y darnos cuenta de que nada que lo que se me diga me hace menos de lo que soy; es decir, debo aprender a hacerme responsable de mis emociones.

Yo las decido y no ninguna palabra pronunciada por otro, ni un acto de quien me quiera destruir. Soy y punto. Ni bueno, ni malo, simplemente soy. Que el otro me vea mal, no significa que lo sea; que aquel me vea bien, tampoco significa que lo sea. Tengo que aprender a ser libre a esos comentarios; tanto de ataques, como de adulaciones.

Los comentarios dicen más de quienes los hacen que de mí; expresan más debilidades, envidias e inseguridades de sus creadores, que algo realmente mío. Entonces no vale la pena engancharme, ni desgastarme, en ellos; es mejor dejarlos pasar. Y cuando dicen una verdad, los aprovecho para crecer y ser mejor. No porque lo diga él o ella, éste o aquel, sino porque dice una verdad y me reta a mejorar.

Le tengo que quitar al otro el poder de dañarme. Que haga lo que quiera; pero no dejo que me dañe. Que me quite cosas, que me quite espacios, que me eche de sitios míos, que me maldiga… pero no le permito que me dañe. Eso lo decido yo. Y no le doy ese poder a ninguno.

Sus acciones, hasta eliminarme, las hará sabiendo que en mis labios habrá una sonrisa y no en mis ojos una mirada de odio o de dolor. Por momentos imagino la escena los verdugos de Jesús escuchando decir: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”… e imagino su desconcierto; porque definitivamente no hay nada más extraño para el “malo”, que no poder dañar al bueno, y más que éste le devuelva con misericordia su acción.

A veces aprendo más de un enemigo que desnuda mis debilidades, que de cien amigos y sus comentarios salameros que me disfrazan en mis incapacidades. Tengo que ser capaz de enfrentar lo que soy. Asumirlo y vivirlo con libertad y responsabilidad. Nuestra tarea es ser, cada vez, mejor seres humanos; gente sana interiormente, que sabe relacionarse con los demás y que deja espacios para que todos puedan crecer y ser.

Cuando soy capaz de comprender esto, no le tengo miedo al ridículo, ni a no ser tan bueno como los otros, ni a no recibir elogios. Entiendo que me basta con ser y amarme de verdad, sólo así podré dejar ser a los otros y amarlos en verdad. Es hora de que comprendas por qué tienes que amar a tu enemigo. Estoy seguro de que hacerlo te hará mejor ser humano.

9 comentarios:

leober ( acirito) dijo...

Que grande y maravilloso es dios, en irradiar tanta sabiduria para saber llegar a mi corazon en sus palabras padre, no es facil pero me siento feliz de poder sonreir ante mis enemigos, sin sus palabras dia, a dia no podria decir esto, pero sonrio, vivo y una oracion por cada UNO de ellos es lo mejor. Vivir y sonreir es mejor , bacano, graaaacias por esta nueva mujer q soy . Excelentes escritura.

JimenaMoreno dijo...

Definitivamente es otra óptica Padre, la óptica que verdaderamente debemos tener... Cuesta hacerlo, para nadie es un secreto, más cuando se trata de los enemigos... pero sólo de esta forma lograremos encontrar la paz que necesita nuestra alma y de la misma forma, la felicidad.

Sus palabras son reconfortantes y van dirigidas a cada uno en las diferentes situaciones de la vida. Dios lo bendiga Padre y permita que nos siga guiando con sus sabios consejos y no nos olvide en sus oraciones, porque con ellas lo lograremos como usted nos indica.

patry eliana Granados dijo...

la verdad es que desde ese punto de vista es bueno que existan los enemigos, yo le doy gracias a dios por su reflexion me sirve demasiado en estos momentos de mi vida ya que soy separa hace 8 años y mi esposo es mi enemigo numero uno, pero siento que cada dia que pasa estoy creciendo junto al señor por que me permite ver las cosas diferente... gracias padre dios lo bendiga y le de mas sabiduria para que comparta ese entendimiento que él le da con nosotros los hijos de él.

Milton Llinás dijo...

No odies a tu enemigo, porque se te nublará la razón y no pensarás con claridad...si lo amas lo desarmas porque el se alimenta de tus reacciones negativas...

Alberto Useche Barberi dijo...

Es dificil para mi cristiano catolico, lograr perdonar a mis enemigos, pero eso es lo que Jesucristo vino a predicar. Es dificil ser cristiano Catolico, porque en otras culturas y religiones al enemigo no se perdona sino que se ataca. Todos los dias trato de ser mejor persona y aprender de mis enemigos como dice padre Alberto...Este pecador sigue su camino a la salvacion eterna, de la mano de Cristo Jesus...

Alberto Useche Barberi dijo...

Es dificil para mi cristiano catolico, lograr perdonar a mis enemigos, pero eso es lo que Jesucristo vino a predicar. Es dificil ser cristiano Catolico, porque en otras culturas y religiones al enemigo no se perdona sino que se ataca. Todos los dias trato de ser mejor persona y aprender de mis enemigos como dice padre Alberto...Este pecador sigue su camino a la salvacion eterna, de la mano de Cristo Jesus...

carolina dijo...

hola buenas tardes padre alberto espero se encuentre bien le escribo desde Venezuela una vez fui a su tierra lo vi en su programa y me llamo mucho la atención por la manera tan sabia en que se expresa. soy estudiante universitaria y quería pedirle una oración para que me de la sabiduría y entendimiento en mis estudios y también por mi familia muchas gracias por su ayuda y palabras dios lo bendiga . sharito amen por sus oraciones

Rocio Ballesteros dijo...

Increíble...me encanto y aún estoy digiriendo sus palabras. Me gustaría que quedara tatuado en mi mente, mi corazón y mi alma. Gracias Padre.

Santamaria dijo...

Muy buen días para todos. Sean bendecidos por el Señor.
Esta reflexión es la mas inteligente que haya leído para este momento que he estoy pasando. Realmente me fortalece porque como seguidora de Cristo no quiero reaccionar ante una enemiga con venganza ni odio, solamente con las enseñanzas de mi Señor. Gracias Dios por permitirme ser como soy porque siendo débil y pequeña me acerco más a ti como deseo hacerlo. Te Amo Señor¡¡¡