lunes, 23 de abril de 2012

DANDO ES COMO SE RECIBE

El ser humano es un ser social. Esto es, un ser que no puede vivir solitario y totalmente desconectado de los otros. Siempre es necesario estar en relación con los demás. En ellos se encuentra la riqueza, la solidaridad, la retroalimentación que requiere para poder ser feliz. Somos conscientes que esa relación con el otro también puede ser conflictiva y problemática. Estar en relación con el otro supone apertura, renuncias, entregas, compromiso; y eso no siempre es posible. ¿Cómo tener unas buenas relaciones interpersonales? Creo que la clave está en entender y comprender que el otro es un ser humano que quiere y necesita lo que normalmente nosotros necesitamos. Es por esto que se habla mucho de la regla de comportamiento: “No hagas al otro lo que no quieres que te hagan”.

1. Reconocimiento: todos los seres humanos queremos sentirnos conocidos, aceptados, amados y valorados. Nadie quiere pasar desapercibido por los otros o ser maltratado. Si quieres tener una buena relación con los otros tendrás que aprender a sinceramente reconocer sus cualidades y capacidades y hacerle sentir que es una persona valiosa. No estoy hablando de los ‘piropos lambones’ que a todos nos fastidian y no generan confianza, sino de aquellos comentarios agradables que para todos son caricias emocionales que siempre son bien recibidos. No podemos pretender que el otro nos reciba bien si nuestros comentarios siempre son ofensivos, despectivos o simplemente buscan hacer sentir mal a la otra persona. Cuando eres alguien capaz de reconocer los valores de las otras personas, estas abren su corazón para relacionarse bien contigo.

2. Esperanza: el corazón humano se alimenta de esperanza. El futuro siempre nos genera muchas expectativas y queremos sentir que en él nos va a ir bien, que todo saldrá mejor de lo que estamos viviendo ahora. No queremos tener al lado a personas que siempre están manifestándose negativamente o que hacen del negativismo su bandera. Si quieres buenas relaciones comparte esperanza con los otros, que tus palabras y tus actitudes comuniquen a los otros ánimo, fuerza, ganas. Tienes que ser un auténtico luchador, pero a la vez alguien que con su alegría, su seguridad y su fortaleza comunique esperanza a los otros. Eso hará que ellos quieran tener una buena relación contigo.

3. Orientación: todos necesitamos orientación y la andamos buscando. Pero ¡ojo! No queremos esos seres humanos que andan repartiendo consejos sin que nadie se los pida y tratan de meterse en la vida de los demás. Queremos seres humanos seguros de lo que hacen en su vida, inteligentes a la hora de exponer las ideas que gobiernan su proyecto de vida. En una palabra, gente que sabe para dónde va, que sabe qué quiere. El que tiene palabras claras para aquellos que, en un momento de confusión, piden una orientación. Todos necesitamos a alguien que nos muestre el camino y sea capaz de indicarnos cuál es el mejor.

4. Solidaridad: siempre todos esperamos que alguien nos ayude. Si queremos tener buenas relaciones con los demás tenemos que estar dispuestos a colaborarles, a servirles y bendecirlos con nuestros comportamientos. Lo que se da es lo que se recibe. Muchas veces pretendemos que los otros nos ayuden, pero no somos capaces de salir de nuestra comodidad para colaborarles en la construcción de sus soluciones y respuestas. Todos queremos estar con gente colaborativa y solidaria.
Se trata de comprender que los otros quieren y necesitan, de alguna manera, lo que nosotros queremos y necesitamos, y que para tener unas buenas relaciones hay que saber comportarnos con los demás, porque estos, como nosotros, no tienen por qué aceptar y aguantar ‘cualquier tipo de comportamiento’. Pregúntate si eres una persona que tiene estas cuatro actitudes propuestas anteriormente.

5 comentarios:

liliana tovar dijo...

Excelente reflexión padre... en resumen esto es todo lo necesario para poder vivir en verdadera armonía con los demás. Dios lo siga bendiciendo e iluminando.

Marissel dijo...

Buenos días, padre. Muy cierto lo que escribe pero me pregunto: por qué los seres humanos nos empeñamos en andar solos, no necesitar de los demás, ser autosuficentes? Tanta gente en el mundo se empeña en ser así y no entendemos que para eso Dios nos hizo una familia y amigos. Hasta hace muy poco, yo era de las que se creía autosuficiente y me bastó un esguince para sentir la necesidad de pedir ayuda a todas las personas a mi alrededor. Gracias a sus palabras y a las reflexiones que encontré en el libro "Una vida con propósito" pude entender que Dios puso a mis amigos y familiares cerca de mí para que junto a ellos mi vida tenga sentido y sea mejor.
Quisiera saber si ha leído este libro y qué opinión tiene sobre él.
Muchas gracias por ser un padre tan especialmente diferente.
Un abrazo.

Pao dijo...

Cada vez que leo una de sus reflexiones o escucho una de sus predicas siento la necesidad de darle gracias a Dios por utilizarlo como su instrumento, iluminarlo y permitir que usted nos regale estos mensajes o enseñanzas que realmente son lesiones de vida que nos invitan a ser cada vez mejores personas y nos permiten cultivar nuestra espiritualidad. Gracias Padre Linero Dios lo bendiga a usted y a su familia.

yulysm dijo...

excelente padre, ojala la mayoria de las personas comprendieran que la vida es eso. me gustaria saber como se llama el libro donde lee diariamente la palabra.gracias por su atencion.me llena mucho y me han enseñado sus reflexiones sobre toso ese "animo" es fabuloso. que grande es usted padre. dios lo sigue bendiciendo. yulys venezuela

Maurolvc10 dijo...

Padre gracias por su reflexion, le llega en un momento a mi esposa y obviamente a mi, para crecer no necesariamente significa haber tenido la experiencia, sino mas bien, hacerla tuya, gracias